El color se puede describir como nuestra percepción de la luz reflejada en las superficies.
Este se caracteriza por ser subjetivo ya que activa e interrelaciona varios circuitos dentro de nuestro cerebro y puede actuar como un símbolo representando particularidades.
Usado como una herramienta, este aporta significado y su relevancia se extiende desde la pintura, la fotografía, el cine y la moda hasta áreas de trabajo como la psicología, el diseño y marketing.
El uso de distintos colores, combinados de manera diferente en las narrativas audiovisuales tiene diferentes impactos en los espectadores, de manera consciente o inconsciente. Estos contribuyen a la narración de escenas, a la creación de escenarios, atmósferas, pueden transmitir emociones con las que nos podemos vincular sin que exista la necesidad de hablar.
Existen distintas características del color que genera la diferencia entre ellos y el impacto que cada uno tiene en nosotros, estas son: el tono o matiz que se vincula con la pureza de los colores; la luminosidad es decir la intensidad del color y por último, la saturación referente a la viveza de los mismos.
Su influencia depende a su vez de la combinación con otros colores, generando armonías compositivas o contrastes intencionales para generar mayor o menor impacto.
Pongamos un ejemplo para que nos resulte más sencillo comprender de lo que hablamos: si pensamos en McDonald’s se nos viene a nuestra mente los arcos amarillos con un cartel rojo por debajo. El uso de estos dos colores no fue deliberado, el rojo es un color estimulante que se asocia al estar activo, haciendo referencia a la idea de comida rápida. Mientras que el amarillo se vincula con la felicidad y es el color más visible a la luz del día. Por ende antes de procesar palabras del nombre ya asociamos los colores que representan a la marca, de una manera similar a como funcionan los logos.
En el ámbito cinematográfico más allá de la estética el color se usa como una herramienta para transmitir información que ayuda a narrar la historia. Cineastas y directores de fotografía evalúan cuidadosamente el uso de colores para que ideas o emociones se comuniquen de mejor manera.
Veamos el uso del color rojo (previamente analizado) como en este contexto expresa todo otro conjunto de sensaciones como amor, pasión, violencia, ira, peligro y poder.
En American Beauty, de Sam Mendes representa la pasión, el estar vivo en contraste con un gris predominante en el resto de las escenas que caracteriza la falta de emoción en la vida del personaje principal.
Sin embargo, el azul se asocia a la frialdad, aislamiento, melancolía, pasividad o con la calma. Generalmente los amores difíciles o con complicaciones suelen estar bañados en una atmosfera azul como vemos en Eternal Sunshine of a Spotless Mind o en Blue Valentine, película que en su título ya nos pauta la idea de un drama romántico por el uso de la palabra blue (azul).
Los mensajes, también se transmiten por vía visual por el uso de colores y lo hace de manera más efectiva y eficaz, comunicando de forma distinta al uso de palabras y que genera un impacto y un entendimiento similar.
A raíz de esto podemos determinar que tenemos que estar más atentos al uso de los colores en determinadas circunstancias ya que nos están diciendo más de lo que creemos.
Cirocco Micaela
Fuentes:
- https://www.blogartesvisuales.net/diseno-grafico/color/importancia-y-significado-del-color-ii/
- https://www.yorokobu.es/cine-y-psicologia-del-color/
- Daniel Medina Moreno. (2011). El color como elemento enunciativo en el audiovisual de ficción. Universidad de Extremadura.
- Hinojosa Gabriel Alejandro. (2017). El color como elemento narrativo en la producción audiovisual. Universidad politécnica Salesiana.
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